El Gobierno nacional, liderado por el presidente de la República, ha designado al médico cirujano Luis Fontana como nuevo titular de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) en reemplazo de la extitular Agustina Bisio. Esta decisión, anunciada oficialmente el 7 de enero de 2026, se produce ocho meses después del escándalo del fentanilo contaminado que dejó más de 170 muertes en el país. El cambio busca reforzar la transparencia y la capacidad regulatoria de la institución, fundamental para prevenir futuras tragedias sanitarias.
El nuevo director de ANMAT, Luis Fontana, es médico cirujano graduado de la Universidad de Buenos Aires con más de 30 años de experiencia en el sector sanitario. Su trayectoria incluye cargos como director general de una empresa de medicina prepaga, especializaciones en administración de empresas de salud y sistemas de información, y roles en instituciones como el Instituto Ángel Roffo. Fontana es conocido por su enfoque en la modernización de los sistemas regulatorios, el uso de datos para decisiones y la mejora de la eficiencia en el manejo de recursos.
El reemplazo de Bisio, quien se encontraba involucrada en una investigación por la comercialización de ampollas de fentanilo contaminado, se produce tras la alerta de un 'desvío de calidad' en un lote de fentanilo que expuso las irregularidades del organismo regulador. El Ministerio de Salud, liderado por Mario Lugones, destacó que el cambio busca garantizar la continuidad institucional y la aplicación rigurosa de las normativas en materia de seguridad alimentaria y medicamentosa.
En el contexto del escándalo, se ha revelado que Laboratorios Ramallo y HLB Pharma conocían sobre la contaminación bacteriológica en el fentanilo antes de su comercialización, pero ocultaron la información para mantener la venta. Los responsables de la investigación señalan que el problema se extendió a más de 170 casos de muertes, lo que ha generado una crisis de confianza en la capacidad regulatoria del Estado.
La designación de Fontana, con su experiencia en el sector de la medicina prepaga y su trayectoria en la gestión de instituciones como OSDE, representa un intento de atraer al sector privado en el diseño de protocolos de seguridad y cumplimiento. Además, su enfoque en la transparencia y el uso de datos para decisiones ha sido destacado por el sector científico y académico como clave para mejorar la gestión de medicamentos y alimentos.
El gobierno nacional ha destacado que el cambio en la dirección de ANMAT es parte de una estrategia más amplia para fortalecer la regulación sanitaria en el país. La presencia de un profesional con experiencia en sistemas de información y administración de empresas de salud se espera que permita la implementación de herramientas tecnológicas para la vigilancia de productos y el control de calidad en tiempo real.
La decisión, aunque inicialmente percibida como una respuesta a la crisis, también genera preocupaciones sobre la independencia del organismo regulatorio. Algunos expertos señalan que el cambio podría ser un paso hacia una mayor integración de la regulación pública con el sector privado, pero también abre espacio para mayores interrogantes sobre cómo se garantizará la neutralidad en el proceso judicial.
El caso de fentanilo contaminado, que se extendió a más de 170 muertes, ha sido un punto de inflexión en la percepción del Estado sobre su rol en la protección de la salud pública. La designación de Fontana, con su trayectoria en el sector privado, representa un desafío para la institución en su capacidad para actuar de manera independiente y efectiva.