¿Cómo salió Boca Juniors? El desmoronamiento en tres minutos y el desafío del ciclo de Ubeda

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El partido entre Boca Juniors y Vélez en Liniers resultó en una derrota abrupta que, desde el punto de vista del entrenador Claudio Ubeda, pone en crisis el ciclo actual del equipo. En apenas tres minutos, el equipo de Boca fue abocado a una situación inesperada: dos goles de Matías Pellegrini en un partido que, según las palabras del entrenador, fue un 'sifón sin gas' para el equipo. El descontento de Ubeda se reflejó en su rostro, que mostró incrédula ante la rapidez con la que el equipo se desmoronó.

El análisis de Ubeda revela que la desventaja no solo se debe a la falta de preparación del equipo, sino también a un problema estructural en el sistema táctico. Ubeda explicó que, en el nuevo sistema con Milton Delgado como volante central y Ascacibar en posición de internos, el equipo no estuvo preparado para manejar el ritmo del juego. El entrenador señaló que el sistema actual, aunque bien ensayado, no logró adaptarse a las exigencias del partido, lo que generó una reacción inmediata en el equipo.

La derrota, que se suma a la segunda derrota de visitante en el ciclo 2026, también refleja una falta de confianza en el equipo. Ubeda, en una conferencia de prensa, destacó que el problema no está en la preparación física de los jugadores, sino en la falta de coordinación y comunicación dentro del grupo. Según el entrenador, la situación actual requiere una reevaluación completa del sistema táctico, especialmente en la posición del volante central.

El descontento de Ubeda también se traduce en una falta de confianza en el equipo. El entrenador señaló que el problema no está en la preparación física de los jugadores, sino en la falta de coordinación y comunicación dentro del grupo. Según el entrenador, la situación actual requiere una reevaluación completa del sistema táctico, especialmente en la posición del volante central.

El partido, que se llevó a cabo en un estadio lleno de expectativas, mostró que el ciclo de Ubeda no está listo para el nivel de exigencia que el fútbol requiere. Ubeda, en su análisis, subrayó que la derrota no es solo un problema individual, sino una señal de alerta sobre el sistema táctico completo del equipo.

La reacción inmediata de Ubeda después de la derrota refleja una necesidad urgente de ajustes en el sistema táctico. El entrenador señaló que, en el nuevo sistema con Milton Delgado como volante central y Ascacibar en posición de internos, el equipo no estuvo preparado para manejar el ritmo del juego. Ubeda explica que el problema no es solo en la preparación, sino en la falta de adaptación del equipo a la nueva estructura.

La derrota en Liniers es un recordatorio de que el ciclo de Ubeda, aunque prometedor, aún no está completamente estable. El entrenador, en una conferencia de prensa, dijo: 'Tenemos la obligación de estar mejor'. Esta frase, repet

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