Verónica Llinás, actriz argentina conocida por su labor en la serie En el barro, ha compartido su experiencia al crear el personaje de La Gringa Casares, un personaje carcelario oscuro en la segunda temporada de la serie que se estrena este viernes 13 de febrero en Netflix. Llinás explica que el desafío principal fue dar vida a un monstruo que no es solo un personaje, sino una experiencia emocional para el público. Según sus palabras, "Ellos me pidieron un monstruo. Y yo hice todo lo posible para darles un monstruo".
La segunda temporada de En el barro se enfoca en la relación compleja entre La Gringa Casares, el personaje principal interpretado por Llinás, y Nicole García, la prostituta de lujo interpretada por la actriz China Suárez. Esta conexión, que abarca el deseo, el control y la vejación, representa un nuevo nivel de profundidad en la narrativa de la serie.
El equipo de producción, liderado por el director Alejandro Ciancio, ha trabajado intensamente para mantener la coherencia entre las historias de los personajes y el contexto social del conflicto. La serie, creada por Sebastián Ortega, explora temas como la violencia, el poder y la deshumanización, temas que resuenan fuertemente con los espectadores en el ámbito argentino y latinoamericano.
Para Llinás, la clave está en la autenticidad. "No es fácil componer un monstruo, porque uno tiene que apelar a sus...", resalta, explicando que el proceso creativo involucra una gran carga emocional. El desafío no es solo técnico, sino también psicológico y social. La serie busca no solo contar una historia, sino también desafiar las narrativas tradicionales sobre el sistema penal.
La segunda temporada de En el barro se destaca por su enfoque en la realidad de las personas dentro de un sistema que ha sido criticado por su falta de justicia. Los estudios indican que el 60% de los espectadores en América Latina están interesados en temas de violencia y justicia, lo que refuerza la relevancia de la serie en este contexto.
El equipo también ha trabajado en la integración de nuevas cámaras y técnicas de edición para garantizar que cada escena refleje la intensidad y la complexidad de los personajes. La relación entre La Gringa Casares y Nicole García se desarrolla en un entorno que combina elementos de drama, thriller y crítica social.
En una entrevista previa, Llinás señaló que el proceso de crear un personaje que sea verdadero y no una, es un desafío que requiere una gran cantidad de