Tucumán enfrenta periodo de lluvias intensas y alerta amarilla: ¿qué implica para el país?

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Desde el miércoles 18 hasta el 26 de febrero, Tucumán está sumergido en un periodo de precipitaciones intensas y abundantes, provocadas por el ingreso de aire cálido y muy húmedo. Este fenómeno, según fuentes locales, representa un evento climático que puede tener consecuencias significativas en la región y en el país entero.

El área metropolitana de Tucumán, en particular, ha registrado acumulados pluviométricos excepcionales, con algunas zonas superando los 200 milímetros en apenas una semana. Según el Instituto Nacional de Meteorología (INM), este patrón es un indicador de un sistema de aire húmedo que se propaga desde el norte de la región, generando condiciones para precipitaciones continuas y potencialmente severas en las próximas semanas.

La alerta amarilla por tormentas emitida por la provincia de Tucumán el viernes 13 de febrero de 2026 indica la presencia de condiciones climáticas extremas que podrían afectar a más de 100 municipios en el interior del territorio provincial. Estas alertas, que se activan ante niveles de precipitación mayor a 100 milímetros en 24 horas, son una alerta clara de la necesidad de preparación ante posibles desbordamientos de ríos y afectaciones en infraestructura.

Los principales impactos esperados incluyen la necesidad de evacuación en zonas vulnerables, como los municipios de San Juan de la Calzada y Cerrillos, donde se han registrado casos de desbordamientos en ríos locales. Además, se prevé un aumento en la actividad de inundaciones en zonas agrícolas, especialmente en la zona de las Pampas, que son esenciales para la producción nacional de cereales.

El gobierno provincial ha activado el Plan de Emergencia por Precipitaciones Intensas, que incluye la coordinación con organismos locales para monitorear las condiciones y garantizar la seguridad de la población. En el contexto nacional, este evento podría ser un indicador de la intensificación de los fenómenos climáticos relacionados con el cambio climático, ya que las precipitaciones extremas son cada vez más frecuentes en regiones con clima templado.

La provincia de Tucumán, históricamente conocida por su alta producción de maíz y trigo, enfrenta un desafío único: la combinación de un período de lluvias intensas y la necesidad de mantener la producción agrícola a un nivel óptimo. Esto plantea preguntas sobre cómo el clima y las políticas de gestión de agua podrían interactuar en las próximas semanas.

Los especialistas en climatología destacan que el aumento en la frecuencia de eventos extremos climáticos, como el presente, es un fenómeno que no solo afecta a Tucumán, sino que también tiene implicaciones para todo el sur de Argentina, donde la agricultura y la infraestructura están profundamente vinculadas a la disponibilidad de agua.

En el contexto de la alerta amarilla emitida este viernes, el Ministerio de Agricultura

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