En el partido de ida, el equipo de Monaco FC demostró un inicio prometedor con una jugada precisa de Maghnes Akliouche, que abrió el marcador al minuto 45+1. Su gol, un primer intento, se fue por el poste. Este gol fue clave para el equipo de Monaco, que buscaba una victoria en el partido de ida para asegurar su presencia en la fase final de la Champions League.
Monaco no pudo mantener la ventaja, pero el partido tuvo un desarrollo sorprendente. En el minuto 59, el jugador francés Mamadou Coulibaly fue expulsado por un contraataque descontrolado sobre Achraf Hakimi. Esta expulsión, que ocurrió en solo tres minutos, fue un momento crítico para el equipo monacense, que ya tenía dos cartones amarillos previos.
En el partido de ida, la mayoría de los espectadores esperaban que PSG se llevaría la victoria, pero el partido resultó en un empate 2-2. El partido fue marcado por un desarrollo equilibrado y un juego en el que ambos equipos mostraron un alto nivel de competitividad.
El partido finalizó con un resultado de 2-2, pero la serie acumulada fue de 5-4, lo que permitió a PSG avanzar a las últimas 16. El partido fue un ejemplo de cómo el fútbol puede ser dinámico y cómo los equipos pueden cambiar el resultado en un momento crucial.